Hoy quiero hacer una reflexión sobre un tema muy delicado: el aborto, que además es un tema que está generando un gran debate y una gran polémica en los últimos tiempos porque el actual Ministro de Justicia, el sr. Ruiz Gallardón, quiere modificar esta ley y retrotraernos a tiempos de antes de la Democracia y (¡qué raro!) recortarnos derechos a las mujeres a la hora de decidir sobre si queremos ser madres, cuándo y cómo. Para dar mi opinión vamos a comenzar, como siempre, por el principio.
Yo me quedé embarazada a los 17 años. En casa el tema del sexo era tabú, así que me informaba con las amigas (como se ha hecho casi siempre, vamos), pero no dejaban de tener mi misma edad. Creíamos saberlo todo con respecto al sexo y la anticoncepción, como le sigue pasando a las actuales generaciones. Ello propició que unas cuantas de nosotras nos quedáramos embarazadas a una edad tan temprana (año arriba, año abajo). Para mi el aborto no fue, ni es, una opción, aunque evidentemente respeto a todas aquellas mujeres que por una u otra causa hayan decidido interrumpir su embarazo. Desde mi experiencia (y dejando claro que no cambiaría nada de lo que he vivido con mi hijo desde aquel día en que fue concebido) creo que el debate no se debería centrar tanto en aborto sí, aborto no, sino en asegurarnos que nuestros jóvenes reciban una correcta educación acerca de todo lo que implica el mantener relaciones sexuales sin prevención, y sepan bien los riesgos a los que se exponen. Estoy segura de que se evitarían muchos embarazos no deseados y muchos abortos que siempre, de una u otra manera, suponen un trauma para la mujer, por muy segura que esté en el momento de tomar esa decisión, independientemente de su edad. La juventud y la inexperiencia no ayudan, pero en una edad más madura es a veces preocupante la ligereza con la que algunas mujeres mantienen relaciones sexuales sin protección, dando lugar a esos embarazos no deseados que muchas veces culminan en un aborto. La mujer tiene que tener derecho a decidir cuándo, cómo y de quién se queda embarazada, sin que se la juzgue ni se la criminalice por ello, pero creo que hay "pasos previos" a dar antes de llegar a esa situación, que insisto en que siempre es complicada. Estos pasos son la información y el decidir cuál es el mejor método anticonceptivo para cada persona y situación y, en un momento puntual (y casi extremo), recurrir a la píldora abortiva (la famosa RU-486) sin olvidar que esta píldora NO es un método anticonceptivo. Conozco más de una persona que ha abortado, no sólo en una, sino hasta en dos ocasiones diferentes. Aquí es donde viene mi pregunta de ¿por qué no han tomado medidas antes? Un "susto", un "despiste", abortar porque la otra parte no quiere ese bebé y ella no quiere o no se atreve a tenerlo sola, tiene un pase, pero...¿dos veces? Eso para mi empieza a ser preocupante porque denota una cierta inconsciencia y despreocupación, además de parecerme que es de poca inteligencia actuar de esa manera.
Hablando ahora estrictamente de la reforma de la actual ley del aborto, no estoy de acuerdo en volver atrás 30 años o más. La sociedad española es suficientemente madura como para que, simplemente, no sea necesaria esta reforma. Y por cierto, "fantástica" la mención del sr. Gallardón sobre la "violencia estructural" de las mujeres que las obliga a abortar (según él, claro). ¿De verdad se cree semejante estupidez el sr. Gallardón? ¿Sabe acaso que no se puede despedir a una mujer embarazada por considerarse una mujer "protegida"? Conozco casos de mujeres que han sido despedidas y sólo por el hecho de estar embarazadas han tenido que ser readmitidas, en su mismo puesto y con las mismas condiciones. Esto está sucediendo ahora en España, con la actual ley del aborto tan "mala malísima" que tenemos. Y, para variar con todo lo que están haciendo desde el Gobierno, es para seguir recortando derechos y más derechos. A este paso vamos a volver a los tiempos en que la mujer no podía tener su nombre en la cuenta corriente del marido y éste tenía que autorizarla expresamente para que pudiera sacar dinero...Vergonzoso!